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CORRALES, Agustín

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Datos biográficos

Agustín Corrales, nace en Aljaraque, un 28 de Abril de 1970. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla. En la actualidad es profesor de literatura en el I.E.S. La Arboleda de Lepe, donde reside desde 1998.

A principios de los noventa publicó sus primeros poemas en la revista literaria Volandas, de Punta Umbría y también colaboró en la revista cultural El botellón literario, de Huelva, y en la publicación La voz de Lepe, con diversos pseudónimos como Segundo Sombra y Andrea Orozco.

En marzo de 2003 publicó con la Editorial Cacua su primer libro: Columna arrinconada. Algunos poemas de su segunda obra, Trinchera o tumba, (inédita) aparecen en la antología poética De la A a la Z : un abecedario extractado de poesía onubense, editada por la Diputación de Huelva en 2006.

Obra literaria

  • Figura en la antología: "Huelva de la A a la Z (poesía) : un abecedario extractado de poesía onubense , Agustín Corrales, Adrián González, Manuel Moya, José Luis Piquero, Antonio Portela y Eva Vaz " de Sergio Fernández López (Huelva : Diputación Provincial, 2006)
  • "Columna arrinconada ". Cacúa, 2003. Compendio de su producción literaria hasta la actualidad y en palabras de su prologuista Marcos Gualda, destaca por "la pulcritud de su léxico, la sonoridad de sus versos, sus homenajes implícitos y explícitos, la trascendencia de los temas que versifica (la esperanza, la muerte, el amor, el desamor, la religión, el rencor, la distancia y el olvido y el recuerdo)". Este poemario lo conforman tres partes:
    "Primer movimiento": compuesto mayormente de poemas últimos, íntimos y metapoéticos,
    "Simulacros": con poemas por lo general más breves, ácidos y en los que por primera vez descolla el sentido del humor, los matices lúdicos, y
    "Sabina y Yo", que recoge cuatro poemas dedicados.

Menciones y reseñas de Internet

Fragmentos de su obra

RUIDO

Me vienen diciendo
que no me ría;
como si les fuera a despertar al niño.

Que no grite
que no alborote
que si la edad
que si las formas;
no ven que el niño
se les durmió para siempre.

(Del libro Columna arrinconada , Cacúa, 2003, p.57)